
MÁS ALLÁ DE LA POLÉMICA
Viernes 14 de marzo de 2025
El futbol mexicano ha sido escenario de muchas polémicas dentro y fuera de la cancha, pero pocas tan simbólicas como el reciente desacuerdo entre Xolos Femenil y el equipo varonil de Atlas. Lo que comenzó como un reclamo terminó como un recordatorio de que la equidad y el profesionalismo en el deporte aún tienen un largo camino por recorrer.
El hecho de que un equipo femenil tenga que reclamar respeto hacia su vestidor en su propio estadio no solo es indignante, sino que refleja una jerarquía mal entendida dentro de la estructura del futbol mexicano. Pareciera que la categoría femenil sigue siendo vista como un invitado y no como un pilar fundamental del deporte en México.
Durante años, los clubes han pregonado su apoyo a la Liga MX Femenil, pero en la práctica siguen existiendo acciones que demuestran lo contrario. Si un conjunto varonil visitante puede desplazar a uno femenil en sus propias instalaciones, ¿qué mensaje se está enviando?
No se trata únicamente de un vestidor, sino de lo que representa. Mientras los equipos varoniles cuentan con instalaciones de primer nivel, sueldos millonarios y toda una estructura a su disposición, las jugadoras del circuito rosa siguen peleando por condiciones dignas y respeto hacia su espacio de trabajo, lo que es básico.
Este episodio debería ser una lección para todos los clubes que dicen apoyar el crecimiento del futbol femenil. No basta con discursos y campañas mediáticas como las imágenes publicadas por Atlas en conmemoración por el Día de la Mujer, se necesitan acciones concretas.
El futbol no solo se juega en la cancha, también en las decisiones que se toman fuera de ella. Y hasta que el respeto no sea una norma inquebrantable, la liga femenil seguirá peleando no solo por títulos, sino también por el reconocimiento que merece en el aspecto deportivo y social.
X: @bachi_hm1994
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